Plaqueta y ya

Antes "Verde Plaqueta" (aunque todavía es verde); antes antes "Documentando mi pasado, pa' que haya constancia" (aunque todavía lo documento, y todavía es pa' que conste).

sábado, febrero 03, 2007

Yo a mis hijos no les voy a dar leche materna (y van a nacer por cesárea, a huevo)

Ayer llegué a la cantina de siempre a reunirme con la banda. Había un chairo intruso con cara de bistec que quién sabe de dónde había salido sentado en la mesa. Y ps ahí estaba nomás y no molestaba a nadie y nadie lo molestaba y así, aunque seguro estaba muerto de aburrición porque toda la plática era local.

Después de un rato se me acercó.
Chairo: Oye, ¿te puedo preguntar algo en privado?
Yo: Ps sí, si quieres.
(nos alejamos dos metros de la mesa)
Chairo: Oye, es que ahorita te estaba viendo y... (aquí es donde una espera escuchar algo así como "¿te habían dicho lo bella que eres?" o "¿quihubo reina, le ponemos papas a ese pollo?" o "¿me conocederías la siguiente pieza de Valentín Elizalde que pongan en la rocola?")... y me preguntaba si habías bebido leche materna.
Yo: ¿Eh?
Chairo: Sí, de bebé, ¿bebiste leche materna?
Yo: No. Ni una gota. La escupía. Dice mi mamá que hubo que darme leche de vaca desde el principio, y que luego ya ni eso, que puro Chocomilk.
Chairo: :(
Yo: ¿Por?
Chairo: Es que dicen que cuando tomas leche materna se desarrollan muy bien los músculos de tu cara (aquí notamos que el chairo era todo un científico), y tú tienes una cara bien bonita.
Yo: Oh, gracias, eres muy amable.
Chairo: Porque yo sí bebí leche materna, mucha.
(aquí es cuando yo recuerdo la historia de Fermincito, que bebió leche materna hasta los cinco años y durmió en la cama de su mamá hasta los once)
Yo: Ah, estem, qué bien.

Y ya.

Etiquetas:

lunes, enero 15, 2007

Descubrimiento

Mi bisabuelo era un matemático rechingón. ¿Por qué habré salido yo tan malita para eso de los números? Pero ese no es el punto. Mi madre encontró esta biografía en internet, donde viene harta cosa que no sabíamos. Como el verdadero motivo de su suicidio: se puso como límite sus 50 años para descubrir alguna cosa bien cabrona, y si no, se mataba. Y resulta que no descubrió nada y, tómela barbón, sí se pegó un tiro. Gulp.

Si yo no logro que la palabra "chairo", con su correcta definición (porque ahora me topo con gente que, aun después de ver el video y toda la cosa, dice cosas como "este antro está bien chairo" -refiriéndose a alguno de punchispunchis de la Zona Rosa- o "el clima está bien chairo" -cuando podrían usar alguna palabra, ejem, ligeramente más precisa, como "frío"-), sea de dominio público pa' cuando yo tenga 50 años, no ofrezco suicidarme, pero sí empezar a redondear mis centavos en el súper para alguna asociación de quesque beneficencia.

(aquí es cuando los anónimos malos dicen: "plaketa porke no te suicidas de una ves pendeja" y yo les agradezco su atención)

Etiquetas: ,

lunes, diciembre 31, 2007

Recuento del 2007

Pues claro, post obligado.

Aaah, un año más. Pavo en el horno y la red nacional de Telcel saturadísima (mandé un mensajito hace 3 horas y apenas me contestaron con un "recibí tu mesaje pero no lo pude leer", y ni como responder ahora, saturadiiiísimo). Los Ángeles Azules en el estéreo y todo bien padre.

Según el horóscopo chino (muy confiable, juar juar) fue el año del Puerco, y yo soy Puerco, y asegún son difícilisimos para los Puercos los años Puercos. Y la verdad, así la verdad, sí fue un año difícil, pero difícil-bien, lleno de cosas inesperadas, ps muy acá básicamente. Estoy contenta. Ahorita-ahorita estoy contenta.

Y ps llevo un par de horas releyendo todos los posts del año, recordando los highlights, y ps aquí van mis highlights de 2007:

Robo del año: ¡mi taladro!

Mejor viaje: empate ente éste en el que todavía estoy, Tijuana con el Chamirú, y El Salvador con mi mamá (del que por cierto aún tengo fotos quedadas, regresando a México las posteo).

Mejor video de YouTube: el Dramatic Chipmunk. Mención honorífica a los de Barbabosa de este post; también a éste de Ratzinger que soñé y que en realidad nunca existió.

Mejor compra: mi playera del Dramatic Chipmunk, que se puede observar en las fotos del:

Mejor evento "público": la bloguicharla entre YoMero (mmMMmMmMmmaestro, qué honor), Wenperla y yo en la FILIJ. Aquí las fotos que estaban pendientes, cortesía de Urbeline:



Peor peda del año: la que me puse hace dos semanas en la fiesta de la oficina. Por primera vez en mi vida perdí el estilo y una experta exprime-borrachos tuvo que ir a exprimirme al baño, entre otras atrocidades. Pffff, qué oso goooooei. Moraleja: esas pedas mortales hay que ponérselas en la prepa, porque luego uno aprende muy tarde y se las anda poniendo en la vejez, como yo. Mención honorífica a una que me puse con puro ginebra en el Condesa DF, tras la que terminé con el amigo cercano del protagonista de la película que vi la mañana siguiente a las 10 AM, que por ahí andaba en la función (el protagonista) y a mí me dio pena hacerle "preguntas de prensa" porque hacía unas horas su amigo y yo jijijijojojo qué pena.

Mejor decisión del año: cortarme esos pinches pelos con los que no sé cómo pude andar tantos años de mi vida.

Decisión "me aviento al vacío" del año: renunciar a mi chamba en Chilango.

Oasis del año: mi semana de desempleo.

Decisión "pero mejor caigo en blandito en una peligrosa 'zona de confort'" del año: aceptar mi chamba en "una prestigiosa agencia de publicidad".

Mejor post (mío) del año: ps ni idea, pero el de cuando me quedé varada en la reserva ecológica me gusta un montón. Y el de Blogspotl me dio un chingo de risa. Y el del taxista que quería que se cayeran los helicópteros es bien bonito. Mejor voten ustedes.

Decepción amorosa del año: la que tuve con el güey de este post. Carajo, ¡de verdad me gustaba! Aunque fuera me hubiera aceptado "esa copa", para no quedarme con el antojo. No, no, y luego el 14 de febrero a las 7 de la mañana (sí, a esa hora) me mandó un mensajito que decía algo así como "perdón si no te llamo ni te busco ni te mando mensajes, es que tengo mucho trabajo". O sea. Luego por eso yo estaba triste y me fui a buscar-encontrar mi tarjetita musical que sonara con la rola de Titanic. Bah, él se lo perdió, total, lo bueno vino después.

Piropo del año: el de este post, en el que un chairo me dijo que mis facciones eran muy bellas, y que por lo tanto seguramente bebí leche materna. Lo que él no sabía es que no, que ni una gota, toing.

Redescubrimiento del año: mis cosquillas. Gracias, gracias, muchas gracias.

Mejor "paseo" del año: a las playas de Marcelo Ebrard. Fui fanssss.

Sensación de alivio del año: ver que no tenía nada. Uf. Corran a hacerse la prueba chavos, se siente bien padre cuando recibes los resultados (a menos que no). Mención honorífica al día en que enteré de que habían cambiado de locación el concierto de Iron Maiden y que por lo tanto sí iré sin broncas (¡oh fóquin yeah!).

Concierto del año: el de Roger Waters, así de plano. Se me salió la lagrimita y toda la cosa. Menciones honoríficas al de Martirio y a Sonofilia (con todo y viaje y evento social y eso).

Mejor fiesta: el cumpleaños de Jorge Pedro en el Pasagüero, como bien predije en este post. Menciones honoríficas a una fiesta en el Salón Caribe (ya no me acuerdo cuál) a la que llegamos tarde (toing) pero en la que él encontró una conflagración cósmica; y a ésta de Nuevos Ricos en La Burbuja, con Xun y Julio Chairo, ¡qué bien me la pasé!; también al cumpleaños de Lalix en El Gallo de Oro, con Sosososososonido Changorama, increíble goooei.

Mejor comercial del año: el de Edgar se cae de Gamesa.

Honor del año: haber conocido a Coyoacán Joe en persona, ¡y antes de que saliera a la luz pública!

Pendejada del año: no haberme tomado una foto con él.

Película que me faltó ver: Luz Silenciosa, de mi cuatacho Reygadas, para hacerle "críticas constructivas". Ahora tendré que verla en DVD y no resistiré la tentación de cambiarle a la "comedia" del 2.

Mentira del año: haber creado al chairo de este post (y de éste -que, jijiji, a su vez fue un plan para aguarle la compra de esos tenis a alguien más- y éste). En realidad nunca existió, jijiji. Todo es parte de una gran historia que luego ya verán publicada en un libro mío o de él (la industria editorial, ra ra ra).

Mejor película: ps yo creo que Sicko (se me trepó el chairo gooooei).

***

Y ya. Sé que no es muy extenso ni trabajado ni nada, pero ya me quiero ir a convivir.

Y ps ya, un plaqueabrazo dosmilochero.

Etiquetas:

miércoles, octubre 08, 2008

Excursiones

Ya ven que en las escuelas manejan eso de "vámonos de excursión", ¿no? En mi primaria-chocita-de-tabicón peludo, hasta eso, nos sacaban a orear dos tres seguido, hasta al Nevado de Toluca nos llevaron, con sus lagunas esas chingonas. Bien bonito. Pobres pero paseados.

Pero entonces entré a la Anexa, ese despreciable recinto educativo al que le debo muchas historias y posts. Ahí las excursiones eran un "premio" (como las croquetas rellenas para los gatitos –ay los gatiiiiiitos–), y nos teníamos que "portar bien" para que nos sacaran a pasear.

En primer año nos portamos bien, ¡bien bien bien! Le dijimos a Condorito, nuestro profe:

Niños: ¿A dónde nos va a llevar maestro?
Condorito: A la Alameda Oriente y al zoológico de Aragón. Es que vivo por ahí.

¡Gracias Condorito!

En la Alameda Oriente no crecía ni brizna de hierba. En el zoológico de Aragón los animales nadaban en caca, tenían sarna, estaban pachiches como duraznos apachurrados de la Bodega Aurrerá, habían perdido la voluntad de vivir. Se me trepó el chairo. Me insolé y se me despellejó la nariz.

En segundo año no nos portamos bien, y un día llevaron a Tania Libertad a la Anexa y no nos dejaron bajar al concierto y mejor nos dejaron encerrados viendo fijamente el pizarrón (un aplauso para los métodos educativos experimentales de la Normal Superior). También nos dijeron que parecíamos punks por usar pulseritas chairas. Ay, los maestros, tan nacos.

En tercer año no nos portamos bien, pero le insistimos tanto a nuestra maestra (a la que llamábamos CALAMBRES, jojo) que al fin accedió.

Niños: ¡Queremos ir a El Rollo porque sale en la tele!
Calambres: No porque está muy lejos. Si quieren los llevo a Ixtapan de la Sal, sirve que yo me sumerjo en las aguas terapéuticas y se me alivianan los calambres.
Niños: ¡Pero el agua está amarilla y huele a popó!
Calambres: Pues a ningún lado y nos quedamos a repasar la historia oficial del libro de editorial "El Galeón".

Entonces un monito al que le decíamos Vegueta levantó la mano y empezó a hablar, muy elocuente él:
Vegueta: Hay un balneario padrísimo, por El Rollo pero mucho más cerca, está increíble, se llama Aquasplash, ¡vamos!

Como entonces no había Google para corroborar la información, todos nos la creímos, hasta Calambres. Hoy podríamos entrar al sitio, ver el intro de la animación de la gotita que se avienta al agua, y decir: no mamarsss.

Pero no, así que fuimos a Aquasplash.

Una niña se metió a la alberca y se le salieron los rellenos de papel Regio que se había metido en el traje de baño por motivos estéticos. A otra se la sabrosearon unos galanes de balneario. A alguien se le cayó un sandwich al agua (ya no supe si se lo comió). Un compañerito tomó video de todas las chichis y nalgas de las del salón (Mario y yo aún conservamos el VHS).

Creímos que ya no habría más paseos escolares.

¡Pero sí! ¡Qué alegría!

Nos llevaron a...

Al Toks. A desayunar. Pusieron videos de monas en traje de baño. Las niñas estaban escandalizadas. Yo pedí bistec en salsa pasilla. Memorable.

***

Epílogo:

¿Qué pedo con los BALNEARIOS? ¿Por qué les hacía ilusión ir a remojarse en aguas puercas llenas de pipí? ¿Que no todas las niñas de secu estaban igual de acomplejadas que yo? ¿Entonces cuál era la necedad de ir a exhibir carnes al estado de Morelos?



¿A dónde llevarán ahora a los niños? ¿A las playas de Marcelo Ebrard?

Etiquetas: ,

lunes, noviembre 19, 2007

El fantasma del chairo muertooooo

Hoy celebramos un Thanksgiving de petatiux (amo la expresión "de petatiux") porque vino mi papá, que es uanjondridpercentgringouuu aunque yo sea uanjondridpercentméxican. Larga historia que no da para post, sino para película de Almodóvar (by Plaqueta).

Tons estábamos todos acá en el pueblo en casa de mi mamá comiendo torquei y pompquinpai (bah, me quedó bien rico el pompquinpai pero fue un fracaso, sobró un buen, y eso que era lowcarblowfatlowcalloweverything y no le iba a dar culpa a nadie), cuando notamos que muchos gatos andaban rondando. Y eso antes no pasaba, sólo perros y ratones de campo y alacranes y arañas patonas y cochinillas trepadoras. Mi madre nos informó: son los gatos de los chairos (o sea, los felinos que pertenecen a los chairos, no que los chairos sean unos gatos) que viven en LA CABAÑA (más información al final de este post), y ps llevan una semana viniendo aquí aunque la Güera les gruña.

Luego "abundó" (amo el verbo abundar, él también, es taaaan de "nota periodística"): se supone que los gatos avisan a la gente cuando su amo se muere, ¿qué tal que nos quieren decir que uno de los chairos ya se petatiooooó?.

La idea nos pareció bien atractiva. ¿Y si sí hay un chairo muerto y nosotros lo descubrimos? ¡UoUouoUOUOuoUOuOuo!

Y luego que, como ya señalé en aquel viejo post, LA CABAÑA es como de escubidujuerariu:


¡El fantasma del chairo muerto!
(y que le quitan la máscara y que resulta que es el gobernador de Tamaulipas, ¿no?)

¡Ay sí! ¡Sería el Thanksgiving de petatiux más padrisísimo de la historia si encontráramos al chairo muerto!

Pero si sí, qué hueva llamar a la policía, dijo alguien.

Nah, pero ahí mañana en la mañana que se encargue la mamá de Tamara, respondió otro.

Mñeeeeeh, arguyó mi madre.

Luego Luz señaló (también amo el verbo "señalar", es taaaan de "nota periodística") que ella sabía cómo oler a los muertos: huelen a queso azul. Nooooh ps ya: había que ir a oler al muerto.

Tons se armó la comisión "ir a ver al chairo muerto". El plan era que si uno de los chairos abría la puerta, ps le iban a decir ps que si no tenía un tooooque carnal, pa que no se viera ahí todo "jijijiji, vinimos a ver si estabas muerto pero no, jijijijiji". Noooooh mamar, y ahí estaban todos nerviosos de que iban a oler al muerto y ver las cebollas a medio cortar y la escopeta y el charco de sangre y luego el zapato y luego ¡ay el muerto!

Y zaz que se lanzan.

¡CHAN CHAAAAAAAAN!

¡CHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!

¡XRAAAAAM!

Y regresaron y dijeron: no huele a muerto, no hay nadie, no hay coche, no hay nada, sólo está cerrado con llave y dejaron a los gatos afuera sin comida y ya.

Fue un anticlímax tan grande que mereció este post. Ay, como el final de aquella novela que no les voy a decir cuál porque si la leen se las arruino.

Moraleja: si un gato llega a maullarles es que tiene hambre o quiere que le hagas piojito, no tiene ningún mensaje tétrico para ti, tan tan.

Etiquetas: , ,

lunes, marzo 02, 2009

Tendencias Políticas

Cuando me fui a inscribir a la Facultad de Políticas me anunciaron que había un "curso propedéutico" la semana anterior al inicio oficial de clases. Y yo: A ver, cómo chingados está eso, ¿me cortan las vacaciones una semana antes de lo previsto? Ñññññññ. Pero un amigo que ya iba en 3er semestre me dijo que era una mamada, que ni lo tomaban en cuenta y que "enseñaban" pura estupidez como "dónde poner los acentos" o "niños, hay que leer el periódico", etc. Entonces yo me quedé durmiendo hasta tarde y jugando Scrabble online siete días más.

No fue tan buena idea. Como el "primer día de clases" no era tal, ya todos se conocían y habían hecho sus camarillas y yo ahí en medio jiji hola me llamo Tamara quién me adopta. El colmo era que todas las clases las tomábamos con el mismo grupo y en el mismo salón: no había muchas posibilidades socializantes. Total que al final de aquella mañana de agosto de 2001 corrí a reunirme con Niche y Pau –a ellas sí les tocó juntas, sniff–, sin haber cruzado palabra con mis compañeritos.

Para el tercer día ya había yo localizado a los que más buen'ondita se veían, y me les pegué. Estaba un ex estudiante de medicina que siempre llevaba cachucha, también el buen Gade, y dos chicas cuyos nombres he de confesar que no recuerdo (¿¿qué pedo con mi memoria??). Una de ellas tenía todo el estilo nerd y hacía las tareas a tiempo. La otra manejaba un estilo protochairo más "cool", con lentes de pasta y una sudadera morada que yo también tenía (y que nunca más me puse para ir a la escuela porque qué oso ir igual gooooooooeeeeeei).

La Chica-de-los-lentes-de-pasta traía un ligue de moda y de novedad. No paraba de hablar de él, y yo quise enterarme de la historia. Resultó que en la dichosa semana de propedéuticos ella había conocido a un chico GUAPÍSIMO y MARAVILLOSO con el que se había ido al Espacio Escultórico a tomar cervezas y fumar cigarros, y que al despedirse le había dado un beso AQUÍ AQUÍ AQUÍ (y se señalaba la comisura del labio la comisura del labio la comisura del labio), y con el que además iba a ir al concierto de Fatboy Slim, uf tengo una cita qué emoción güiiiiiiiiiiii.

Bla bla bla el chico guapísimo bla.

Y entonces saliendo de una aburridísima clase de Ciencia Política que nos daba un señor que era como Cachirulo pero gordo y malvado, la Chica-de-los-lentes-de-pasta me dijo: ¡Míralo ahí está ese es obsérvalo qué bello ay ya no lo veas que me está mirando jiji hagámonos las disimuladas!

Y yo pensé: Vergadeochopatas, es un chairo guapísimo; suputamadre, qué hermosa sonrisa; mecagoenlavirgen, ¡¿por qué no vine a los pinches propedéuticos pa ligármelo antes?!

Ash, me dieron celos, envidia de a montón, me quise morir todita. Pero ps ella había llegado antes, así que no quedaba más que echarle porras. Entonces yo: Uuuuuuhhh, no ps qué padre, *codazos en las costillas*, ¿y ya se va a armar o qué? Y ella: Nooooh, pues es que tiene novia y según él cree en la fidelidad y esas cosas, *carita enojada de ASH*. Y entonces yo doblemente celosa, porque el chairo guapísimo del salón B 311 (suena a "El chico del apartamento 512", juar) no sólo estaba apartado en la Facultad, sino en la vida real.

Pero en la vida no-real Chica-de-los-lentes-de-pasta tenía su corazoncito y había que solidarizarse. Así que en los entrares y salires de clases, si nos topábamos al Chairo Guapo, la regla no escrita era escabullirnos para dejarlos a solas.

Hasta que.

Llegó el glorioso día en que nos entregaron nuestras credenciales de "Licenciado en...", y los del grupillo veníamos subiendo torpemente las escaleras mientras examinábamos la fealdad de nuestras fotos. Lo único que nos sacó del ensimismamiento fue toparnos a Chairo Guapo, ataviado con pachoncito suéter de lana beige. ¡Todos a sus puestos!

Los demás se esfumaron "como almas que llevaba el diablo", pero antes de que pudiera yo escurrirme entre la gente, Chairo Guapo me dirigió la palabra. A MÍ. Con su enormísima maravillosa sonrisa y sus ojos color brebaje naturista para la tos posados sobre los míos. Me dijo: A ver tu credencial. Y yo, haciéndome la macha, muy "como si nada" se la enseñé. Y él: Jojojojo, no te ves, ¡tienes todo el pelo en la cara! Y yo: Jiji sí cierto, y la bufanda enrollada hasta la nariz tampoco ayuda.

(Cómo me gustaría tener esa credencial.)

Y empezamos a platicar. Ese día y los que siguieron. Hablamos de música, de cine (inolvidable una plática pretenciosiiiiiísima que tuvimos sobre Greenaway camino al metro), de libros, de mota, de la vida. Chica-de-los-lentes-de-pasta y yo lo saludábamos, pero a ella empezó a pelarla cada vez menos y más bien nomás hablaba conmigo, y yo me moría de pena porque ps no sabía hasta qué punto era políticamente correcto o incorrecto eso (finalmente ella no era mi amiga del alma y no había nada entre ellos y él tenía novia en el universo paralelo llamado "después de clases", y tampoco es que hubiera algo entre Chairo Guapo y yo, pero ps ella lo había visto antes y habían tenido citas con los armadillos muertos del Espacio Escultórico y Fatboy Slim que a mí ni me gustaban), pero no podía resistirme ni contenerme ni renunciar a esos cinco o diez minutos diarios que poco a poco se fueron convirtiendo en la razón más poderosa para levantarme cada mañana y bañarme y ponerme no-tan-fea y tomar la micro y el metro y llegar a CU.

Para el segundo semestre los grupos del primero se hicieron sopa y se disgregaron en muchos salones, así que Chica-de-los-lentes-de-pasta desapareció del mapa. Pero el Chairo Guapo no.

Para esas fechas Niche, por un camino distinto, le había hecho la plática a aquel, y su diálogo totopo fue algo así como:
Niche: Y tú que estudias Ciencias Políticas, ¿cuál es tu postura política?
Él: Yo no tengo Tendencias Políticas.

(Niche, ¿cómo fue en realidad?)

Entonces tras bambalinas se convirtió en "Tendencias Políticas", uno de los apodos más pendejos de la historia (compite de cerca con "Metal Priísta" y "Los Inflaguangos" –en lugar de In Flames–). Pero "Tendencias Políticas", no obstante el horrible mote-working-title, era el güei con el que yo quería, al que perseguía "disimuladamente" entre clases y con quien soñaba pasar tórridas tardes en Tepoztlán y fumar sendos toques bajo la luna (romanticismo chairo).

Un día supe que él había terminado con la famosa novia de "después de clases". Le dije: Ah qué mal. Pero por dentro oOooOooOOoOoobviamente bailaba conga de alegría. Le conté a Niche y ella me dijo: ¿Y por qué no vas al cine con él y fajonean y yaaaaa de una buena vez? Y yo: Porque si se arma algo con él ps me gustaría que fuera más... serio.

Y sí. Después de UN AÑO de acecharlo con paciencia de santo y el sigilo de Vodka cazando lagartijas, AL FIN logré darme besos con él. Y empezamos a andar y fumamos toques bajo la luna y hasta fuimos a Tepoztlán no una sino dos veces.

Fin.

(Para Adriana que me pidió que le contara esta historia.)

Etiquetas: ,

domingo, diciembre 16, 2007

"Tamara es cocainómana y lesbiana y es Avril Lavigne de petatiux"

(post inspirado en los comments del post anterior)

Sí, eso se decía de mí en la honorable Facultad de Ciencias Políticas, cuando yo quesque estudiaba esa "carrera" llamada "Comunicación" (imposible no usar las comillas, pinche carrera de chocolate).

La primera habladuría tenía su origen en dos factores: uno, que bajé más de 15 kilos en chinga y me mantuve en los huesos a lo largo de todos los semestres que me quedaban; el otro es que siempre andaba "como ida". Nunca consideraron la anorexia como explicación, quizá era un tabú demasiado grande o una enfermedad muy sofistifresa para la UNAM; tampoco se les ocurrió que a lo mejor era mota lo que yo me la pasaba fumando en los praditos del estacionamiento de maestros, porque la información que tenían sobre la coca, la mota, las tachas, el peyote, el LSD y todo lo demás se limitaba a "las drogas destruyen", pero distinguir entre una y otra era ya muy elevado, como de maestría.

***

La segunda habladuría viene del episodio que inspiró este post, y que narraré a continuación:

Niche, Julio Chairo y otros güeyes estaban juntos en una clase llamada "Propaganda Política". La tomaban con una pinche maestra feminista (blarrrrgh) bien chafa, que una vez les dejó de tarea "organizar una manifestación política", o algo por el estilo. Como la guerra de Irak acababa de estallar, ps aprovecharon para convocar a la gente a irse a parar frente a la embajada gringa bajo la consigna "a besarse y no bombardearse". La onda era juntar a un montón de gente y que se dieran de besos "simbólicos" pa' que los gringos vieran qué bonito es lo bonito y no lo feo porque qué feo lo feo.

En ese entonces yo andaba con mi primer gran amor, y pensaba ir con él. Era el plan perfecto: irme a besuquear con quien me besuqueaba 15 horas al día, y de paso no sólo apoyar a nuestros amigos, sino protestar contra la pinche guerra, ¡tres pájaros de un tiro! PERO a la mera hora me dijo: no puedo, tengo que ir a entrenar futbol americano (¡el deporte del imperio!).

Y entonces ahí va la pendeja de Tamara, sola como un perro, a hacer bulto. Llegué y, oh sorpresa, estaban nomás como treinta pelaos (me encanta la expresión "pelaos"). Eso sí, había harta cámara de tele, porque se ve que los mensos convocaron más medios que relleno humano.

Como diez chavas veían con ojos de lascivia a Julio Chairo, esperando el banderazo para atascárselo. Otros iban en pareja, y unos más estaban sondeando a ver qué pescaban. ¿Y yo? ¡Santo cielo! Yo no podía besar a nadie, porque si mi noviecito se enteraba se me iba a armar la de San Quintín (amo la expresión "la de San Quintín").

Cuando Quetzal, una de las organizadoras, terminó de dar un pequeño discurso, dijo "y ahora sí, vamos a darnos los besos simbólicos". Yo no sabía qué hacer, mis labios no podían ser tocados por los de ningún otro hombre, pero tampoco era muy cómodo estar ahí nomás viendo. Qué problemón.

Quetzal llegó a emparejar a los que nomás estábamos papando moscas: "a ver Tamara, tú date besos con Pablito". Yo dije: "no ira, es que, normalmente besaría a todos los aquí presentes, pero es que tú sabes, mi novio es celoso..." Y ella: "no, no, ya estás aquí, además es un acto simbólico, tienes que besar a alguien, ándale, vas con él", y yo "que no, que no, ira... ya... ¡mejor te doy un beso a ti!"

Mi lógica fue: si beso a una chica, mi amorrrrr no se pondrá punk, porque ps sabe que soy bien buga, además a lo mejor hasta le parece sexy, y ya, así quedo bien con todo mundo.

Entonces ahí va la pendeja de Tamara a plantarle un beso a esta chava. El beso más frío y aburrido del mundo, pero un beso a fin de cuentas, que hizo exclamar a los de las cámaras de televisión: "¡Mujeres besándose entre ellaaaaas! ¡Videémoslas ya!".

En una fracción de segundo, 289374832748 cámaras nos rodeaban. Y yo dije: ps ya, chingueasumadre, no pasa nada.

En la noche, mi mamá y yo sintonizamos el noticiero del 40, el de Ciro y Denisse, cuando era EL noticiero que todos veíamos. Y booooolas periquín, que en la nota de "hoy, varias manifestaciones contra la guerra" sale el pinche besote. Mi madre y yo nomás nos reímos mucho: jijijijojojo.

Al día siguiente llegué yo tan campante a la escuela, pensando que quizá un par de güeyes me iban a decir "jijijojojo te vimos ayer en la tele jijijijojojo", y nada más que eso. Pero no, como que nadie peló mucho. Nadie excepto mi novio, que al verme me echó una mirada de "ni te me acerques que estoy en llamas". Se me vino el mundo encima, ¡pero si yo no había hecho nada malo! Todo se complicaba, porque no podía aplicar la de "perdoooooón", porque ps ¿perdón de qué?

Se fue sin despedirse. Pf, me devastó.

Luego me enteré de que él ni siquiera había visto la tele esa noche... pero que su mamá sí. "No sabía que Tamara era... de ésas". Chale.

Luego todo se arregló-aclaró y hubo make-up sex y tan tan.

PEEERO en la Facultad sí se quedaron con la idea de que yo era bien lesbianota.

Fin de la historia. Bueno, creo que por ahí tengo una foto, pero en mi casa, y no estoy en mi casa, ahí luego la busco, de verdad.


***

Para lo de Avril Lavigne no tengo más explicación que mis medias rayadas, mis botas Dr. Martens, mi falda esponjosita y mi look pinky-punk de aquellos tiempos. Odio ser ruca y ya no poder vestirme así.

Etiquetas: ,

jueves, abril 24, 2008

Verde Plaqueta

Los de Yahoo! me dijeron que si hacíamos un intercambio de links, y a mí como Yahoo! me cae bien (y más desde que no se vendieron a Microsoft y hasta se aliaron con Google en contra de ellos) ps les dije que sí, que sin bronca. Luego me invitaron a escribir algo del Día de la Tierra porque ps están llevando ese tema, y entonces estuve a punto de decirles que ñe, que yo no lo entraba, porque yo ni siquiera separo mi basura (ps casi que nadie, ¿no?) y ni sabía que ya era el Día de la Tierra (o fue ayer o algo así) y ps honestamente nunca ha sido un tema que me apasione así de uy cómo me apasiona.

Pero luego mi chairo interno se despertó y dijo: no mamar, di algo, tú que tienes muchos lectores y anónimos malos. Además tampoco es que de plano no haga así nada de nada, ni que adopte posturas tipo Ecoloco nomás para ir en contra de los de Green Peace (que por alguna razón que no logro definir no me dan mucha confianza, no sé por qué, ¿estoy loca o mi intuición es correcta?).

La verdad es que a lo largo de la vida se me han ido pegando buenos hábitos que no hacen llorar al niño dios (¿o al niño verde?). De JC y su familia adopté la costumbre de deshacer todas las cajas y Tetra Paks, también aplastar las botellas de plástico, que porque un chingo del porcentaje de la basura es puro aire, además de que así es más fácil reciclar (dicen). Chanfle II me contagió su manía de no aceptar bolsas de plástico en ningún establecimiento, porque son puro desecho no degradable (aunque tengo déficit de bolsas en mi casa), lo cual luego provoca episodios bien chistosos como éste. Falconi (que no sé por qué no tiene blog) me convenció de que es mejor comprar ropa y productos de calidad, porque así duran más y se genera menos basura, que es en lo que terminan convertidas las baratijas que yo normalmente me compro (aunque la verdad no sé qué tanto lo haga por conciencia ecológica o qué tanto para tener en armonía a su chairo interno con su yuppie externo, que finalmente es quien luce el zapato de diseñador).

Pero así yo, YO, no tengo nada que decir. Cualquier cosa sonaría forzadísima. No tengo un discurso al respecto, lo admito. Y creo que un gran pedo de la indiferencia que existe ante todos estos temas de "aguas porque el mundo se va a acabar" es ése, el mismo que originó este post: todo mundo siente que TIENE que decir algo, aunque NO TENGA nada que decir. Entonces los medios y las pláticas de sobremesa se llenan de clichés y de cosas que entran por un oído y salen por el otro, de artistosss que dicen estar comprometidos con el movimiento verde pero que luego van y se compran un elefante en peligro de extinción para ponerlo en su sala, de lugares comunes sobadísimos que dan un montón de bostezo y que mejor te ahorras de lleno porque qué hueva estar espulgando lo que vale la pena de entre el mar de cosas que nomás ñe.

Yo por eso mejor no digo nada.

O sí: si no la han visto, bajen, compren o renten An Inconvenient Truth, para que se les trepe el chairo así durísimo.

Etiquetas:

viernes, agosto 29, 2008

¡Al ladrón! / Nostalgia capilar / Más lecturas de gimnasio: Un hombre en la oscuridad

I.

Ayer por andar baile y baile las canciones de Jorge Pedro en el Malva Club, dejé mi bolsa en un silloncito, y zaz que me la roban. Ash. Afortunadamente no traía nada de valor-valor, sólo un paraguas de 20 pesos que compré en Metro Chapultepec, una libreta de Ugly Dolls bien chida pero recomprable y con datos anotados que se pueden recuperar, mis tarjetas –ya canceladas–, mi licencia de conducir (jaja, y yo que manejo tanto) reposicionable en la Comer, Se está haciendo tarde de José Agustín (mjmjmj, me lo tengo que comprar de nuevo, iba a la mitá), mis píldoras anticonceptivas (¡uy!), unas facturas, mi latita de Vick Vaporub, unos bálsamos labiales sabor chocolate, y mis llaves de colorcitos (sniff). Lo que más me dolió fue la carta del señor bigotón de la que hablo en este post, bujuju. También mi credencial de colaboradora de El Universal, que no me servía para nada pero me veía bonita en la foto; mis membresías (Videódromo, Blockbuster, Sam's Club) y un montón de tarjetas de presentación de lavanderías y cosas así.

Pero bueno. No me robaron ni mi cámara, ni mi teléfono, ni mi antiguo teléfono –porque a falta de cámara con flash lo saqué y lo traía en el bolsillo de mi vestido de bolitas. Tampoco alguno de los libros que me acababa de comprar, ni mis recibos de honorarios, ni mis santos de bolsillo, ni mi credencial del gimnasio, ni la dignidatssss.

Además, no cambio la noche por nada. Me la pasé INCREÍBLE. Conocí al fin a Fernando Chairo (el que lee cinco periódicos a la semana en Los Chairos, jojojo), quien fue la revelación metabloguística de la temporada; me reencontré inesperadamente con mi amor de secundaria; bebí tequila terapéutico gracias al financiamiento de Gonzalo (juro que te voy a pagar); y amé como siempre los DJ sets (jaja, "DJ sets") de Jorge Pedro y Dorian, además de sus atuendos y su actitud rockstar en la tarima.

Agradecimiento especial a Falconi y a mi mamá quienes amablemente se despertaron en la madrugada a ayudarme con lo de la cancelación de mis tarjetas.

***

II.

Extraño mi pelo:

Pero bueno, vuelve a crecer.

***

III.

Ayer, 678 calorías después, terminé el nuevo de Paul Auster.



(¿qué tal mi foto en la que hago como que estoy leyendo?)

Ay, pinche Paul Auster. Lo quiero y le perdono todo. Sus libros siempre me entretienen mucho y me ponen de buenas –salvo los que no, como, ay, no me acuerdo cómo se llama, una que es sobre su papá.

La historia de Un hombre en la oscuridad en realidad son dos. Primero, ahí tienen a Brill, un escritor y crítico literario rucón al que le va de la verga: su esposa se acaba de morir, perdió una pierna en un accidente, a su hija la dejó el marido, a la nieta se le murió el novio, y para colmo él padece insomnio. En las noches, para no aburrirse, se cuenta historias. Y una de ellas es la segunda del libro, que trata de un güey que despierta, sin deberla ni temerla, en una gringorealidad paralela, donde en vez de Irak y el paulatino desmoronamiento del imperioooo que nosotros vemos en la tele, tienen guerra civil. Tons el güey, que se llama Brick y es mago (¿así o más cliché austeriano?), amanece metido en esa realidad extraña, y le informan que él es EL ELEGIDO para matar AL CULPABLE de todas esas mamadas, o sea, al güey que se las está imaginando, o sea, Brill.

¿Qué tal? La idea está bien buena, y la verdad es que empieza de poca madre. Y luego, ps no es que se caiga, pero como que a Auster ya le da hueva la historia "imaginaria", y la mata de un plumazo (sí, una vez más hace honor a su fama de ser pésimo con los finales). Se sigue con la vida familiar del Brill, el escritor sin pierna, y ps está linda y tiene un final mucho mejor, peeeeero aun así te sientes como que malcogido. Ay, pero bueno, Auster no es famoso por la redondez de sus libros, sino todo lo contrario.

Además está chido todo el elemento chairo y antibélico gooooei. No, de verdad, sí se te trepa el chairo.

Y ya. Recomendado. Démosle... tres plaquestrellas y media.

¿Cuál me leeré hoy?

Etiquetas: , ,

domingo, diciembre 02, 2007

Post de amor (¡llamen al alergólogo!)

Cuando era pura y casta y virgen yo estaba HARTA de ser pura y casta y virgen. Quería que me hicieran el favorcito pero ps nomás nadie se apuntaba. Yo andaba con un güei metalero que no daba "el siguiente paso", y como yo era pura y casta y virgen ps me daba miedo dar yo "el siguiente paso", o sea, ¿por dónde empezar? Ay no.

Entonces un día en una fiesta ligoneé con un biólogo chairo (que NO es el mismo de este post) que todo el tiempo hablaba de su maravilloso viaje a Europa. "Es que en Londres, gooooei...", "es que en Praga, goooooei...", "es que en Barcelona, goooooei", "es que en todas esas ciudades gooooei, pues todo es maravilloso, no como en México porque allá es otra cultura gooooei".

(Amo la expresión "es otra cultura", siempre la usan los que "han viajado por todo el mundo" y hablan mierda de México, ¿a poco no?)

Ese chairo también decía frases impresionantes y llenas de sabiduría como "Pink Floyd es la última llama del existencialismo puro". (Luego Niche me informó que esa frase impresionante y llena de sabiduría era parte de un spot de Radioactivo.)

El chiste es que yo estaba embelesada con el chairo-existencialista-puro. Esa noche fajoneamos en el sofá y me dijo "¿haz hecho el amorRrRrrRrRR?" y yo le dije "jijiji, no". Prosiguió: "tons déjame metértelaaaah, nomás la puntitaaaaah". Y yo "jijiji, no, es que cómo aquí, alguien puede pasar y yo aquí y tú aquí y ay no porque nos van a ver y además seguro habrá chorros de sangre y blah". Entonces ya no pasó nada, amaneció, me fue a botar al metro y babai.

Yo quedé toda ilusionada con que el chairo-biólogo-existecialista. Soñaba con encontrármelo en alguna fiestecilla, con que consiguiera mi teléfono y me llamara, con ir al cine a ver películas diarrrrte y luego "darle aquellito".

Pasaron como tres semanas y al fin hubo una peda-reunión en la que él iba a estar. Estaba yo muy emocionada y ese día me bañé y me perjumé y me puse "mis mejores ropas" (que en ese tiempo consistían en una playera de Gamma Ray y unos jeans acampanados, jojojo). Llegué, me eché un vaso de agua (sí, de agua), me senté junto a él como quien no quería la cosa, le puse la mano en el muslo (forzadísimo) y me dijo "¿podemos hablar aquí afuerita?". Gulp.

"No ps es que ahorita no quiero nada ni serio ni no en serio ni nada con nadie porque 'estoy muy confundido' y... "

Y yo: "ah sí no te preocupes yo entiendo, jiji, no hay bronca..." O sea, cool por fuera, hecha mierda por dentro.

Y él: "...y pues básicamente no y además me salió una alergia en la piel después de haber estado contigo."

Y yo: "Jijijijijijijijiji. ¿En serio? ¿Una... alergia?"

O sea: me bateó porque además de yo ser virgen y gorda y nunca haber viajado a Europa y estudiar algo tan naco como comunicación y no saber vestirme y vivir en el centro de la ciudad y no en el sur y odiar el reggae y no tener coche, él era alérgico a mí.

Pfffff.

Mario me dijo: "ay Tamara, yo creo que más bien fue por la playera de Gamma Ray".

***

Epílogo:

Este epílogo merece no uno sino dos o tres posts aparte, pero un pequeñísimo resumen:

Gracias al batazo, me fui directo al programa de radio de MÉROL en el que "trabajaba" (había pedido permiso para no ir porque esa noche podía ser LA NOCHE, pero nel). Ese día había una banda invitada (jijiji, no les diré qué banda, ahí luego) y yo ligoneé con uno de sus integrantes y más adelante ese ligue contribuyó indirectamente a llevarme a los brazos de mi primer amor, el mismo que por fiiiiiiin "me hizo mujerrr".

Pronto, más posts al respecto. Mientras, los reto a que pongan en los comments peores bateadas que la de "soy alérgico a ti".

Etiquetas: , , ,

martes, julio 29, 2008

Cristal y Acero

En La Jornada viene una nota sobre el regreso de Cristal y Acero, esa "polémica" banda que ha sido blanco de pitorreos a lo largo de dos o tres décadas, ya ni sé. La novedá periodística me trajo a la mente un episodio que les narraré a continuación:

Recordarán al chairo-biólogo me bateó y me dijo que yo le causaba una alergia en la piel. En ese entonces yo quesque "trabajaba" (sin remuneración alguna) en un programa de radio de puro mérol. Se llamaba Hipertensión y era maleeeeésimo. Ps aquella noche del batazo yo había avisado que no iría a "trabajar", pues tenía la ilusión de que el chairo-biólogo me soltara el favorcito y me hiciera mujerrrrr. Pero como nomás ñe, me fui toda cabizbaja a la estación de radio, para entretenerme con algo y olvidar mi ardidez.

Ese día estaban de invitados los de Cristal y Acero. Su líder, que sigue siendo el mismo güey, medía 1.40 de estatura, tenía la mirada vacía y traía siempre una chamarra de cuero con un tigre pintado a mano (dudo que alguno de esos elementos haya cambiado). El vocalista había perdido un dedo en las trajineras de Xochimilco (la reseña completa de la tragedia aquí, aunque con algunas imprecisiones, porque Mario no averiguó bien el chisme y creyó que se trataba del guitarrista). Había otros integrantes que no recuerdo. Y estaba el tecladista, que me tiraba la onda. Yo, despechada y necesitada de alguien que me dijera "reina estás bien guapa", me sentía halagada. Me hizo la noche con sus chapuceros coqueteos.

Un par de veces fui a conciertos de su banda, que se presentaba religiosamente cada sábado en un lugar de mala muerte que estaba ajueritas del metro Hidalgo. Mil veces me fleté esta canción (y digo mil porque los muy guarros la tocaban no una sino dos veces en cada presentación en vivo):



Una noche, la estatua de José Martí fue testigo de nuestros besos, y de la romantiquísima frase que me soltó: "no sabes besar". Yo, obviamente, debí responderle: no no, a ver pinche metalero, tú eres el que no sabe besar, tu aparato estomatognático se siente como un calamar muerto y recalentado en microondas, deberías buscar en el diccionario el significado de la palabra "delicadeza" o conseguirte el especial de "Cómo besar" de la revista Eres. Pero no, porque era yo muy joven y totopa, y entonces pensé: a lo mejor él tiene razón y para esto de los besos sí hay que dominar la técnica del calamar muerto, tendré que practicar más.

Cierto día fui a comer con él a un café de Insurgentes-sur-sur-sur. En ese entonces yo ya sólo tenía ojos para JC, que aún no me pelaba, pero al que yo ya conocía lo suficiente como para saber que vivía ahí no más a tres cuadras de donde yo estaba atascándome una ensaladita de frutas.

En lo que el metalero fanfarroneaba de su infinito conocimiento (¿Sabes con cuántas abdominales quemas la grasa que tienes en esa barriga? ¿Sabes? ¿Sabes o no sabes?), de su indiscutible superioridad (¿Propedéutico en la Nacional de Música yioooo? ¡Por favor! Entré directo al último semestre por mis avanzadísimos talentos, soy el Mozart del nuevo milenio), sus atributos que-dios-le-dio (Sí, parece que me pinto el pelo, pero no, soy pelirrojo natural, y esta nariz nunca me la he operado, es bella de familia, porque... ¿sabías que soy primo de Eduardo Palomo, y que me ofrecieron el papel de Juan del Diablo pero no acepté porque mi única pasión es el mérol?), de sus logros profesionales (Yo iba a ser el nuevo tecladista de Sonata Arctica, les mandé mi demo y fui el mejor del mundo, pero la verdad no quise irme a Finlandia porque hace mucho frío) y de sus posesiones materiales (No traje mi coche porque se lo presté a mi hermano, pero es un último modelo, ¿sabes cuántos caballos de fuerza tiene? ¿Sabes? ¿Sabes o no sabes? ¿Sabes lo que es un caballo de fuerza? ¿Sabes o no sabes?), yo sólo pensaba en aquel hombre que era la razón más poderosa para ir a la escuela, porque ps las clases de Comunicación estaban pinchísimas en comparación con sus ojos color agua puerca.

Despaché al metalero y le dije que ya me tenía que ir porque era largo el camino de regreso a Santa María la Ribera. Muy caballeroso, me acompañó al otro lado de Insurgentes para que yo tomará mi microbús. Antes de que yo me trepara a la unidad "San Ángel x Revolución", el integrente de Cristal y Acero me plantó uno de sus famosos besos a la escargot. Slurp, sale nos vemos bye.

Poquitito después, JC y yo por fin nos dimos nuestros primeros besos, los cuales vinieron a enseñarme que el estilo molesqueño no era el único en el mundo.

Un día le platiqué al entonces dueño de mi corazón sobre la tarde que pasé a tres cuadras de su casa en compañía del metalero con pantalones de plastipiel. JC me confesó que, en el preciso instante en que el afamado músico me baboseaba la cara, él iba pasando por ahí, y que al ver la escena sintió así como celos y que mejor se puso las pilas conmigo. ¡Guoooórales con la conflagración del destino!

Por lo tanto, le estaré eternamente agradecida al metalero aquel. Espero que haya encontrado a alguien compatible besísticamente hablando, y que le vaya bien ahora que dejó esa banda a la que, la verdad la verdad la verdad, no le he conocido ni un fan.

Etiquetas: ,

domingo, noviembre 28, 2004

La verdadera delincuencia (post chairo)

Los crímenes y criminales son otros (tono EN SERIO, de chairo solemne).

-La tortura psicológica a la que te someten en Telcel, al tenerte horas esperando-en-la-línea-por-favor-no-cuelgue, para dar de baja tu línea. Ni siquiera musiquita de elevador, no: una incertidumbre silenciosa. No sabes si te van a responder o si ya te dejaron ahí nomás en el limbo telefónico por siempre jamás.

-Los de Telcel por no abrir sus "centros de atención a clientes" en domingo... excepto Mundo E, Aragón ("¿qué es Aragón? ¿un bar de la Condesa?" diría jorgepedro.blogspot.com) y Perisur.

-Todos los equipos que no son Nokia por existir y querer engañarte: sólo la tecnología finlandesa es chida. Los demás son un timo. Aléjense de ellos. (¡Jua jua! ¡Lo que van a sufrir con mi Motorola esos asaltantes!)

-Los proveedores Telcel por no tener equipos Nokia disponibles. ("Se nos terminó, señorita. Pero aquí tenemos este Ericsson que...")

(Los de Sanborns, donde terminé comprando mi Nokia nuevo, hoy se portaron bien y hasta me regalaron dos carátulas pa'l telefonito. Pero ya me han hecho TANTAS -¡grasa en mis nopalitos! ¡aderezo en mi ensalada! ¡pellejo de pollo en mi sopa!- que no me engañarán: son bien delincuentes.)

-Los del "centro de atención a clientes Telcel" por hacer esperar no diez no veinte no treinta no cuarenta no cincuenta no sesenta no setenta sino hasta OCHENTA minutos a sus clientes.

-Los de Telcel (¡otra vez!) por no tener opción de sumar el saldo del teléfono nuevo con el que ya tenía en la línea. Ahora, si quiero disponer de esos 300 pesos, tendré que estar quita-poniendo el chip.

-Los de El Péndulo, por vender el café a 20 pesos (¡con eso me compro un frasco de Nescafé! Aunque el Nescafé clásico ni es, el Diplomat es más caro, pero lo mismo.)

-La pinche gente de Perisur en domingo: por ser tanta, por tener tantos hijos, por ser tan latosa y fea y fea y tanta y.

Pinches.








viernes, marzo 14, 2008

Ahora sí se me trepó el chairo

Sí, lo acepto: me la paso hablando mal de la UNAM, porque estuve ahí y vi de cerquitititita los vicios, las deficiencias, los despreciables fundamentalismos de extremochairismo, la burocracia, el pésimo nivel de un chingo de alumnos y profes, las mafias, el chairoelitismo, la horrenda comida en las cafeterías (¿qué tal las enfermedades estomacales masivas provocadas por las CGH meals de la Facultad de Ciencias?), etcétera.

Y cuando por su culpa cerraron El Nivel, no mamar, proferí tanto insulto contra mi Alma Máter que alguien debió lavarme la boca con Pinol.

¿Pero qué pedo con este güey? Corran a leerlo.

O sea, ¿quién en su sano juicio usa al Mosh como referencia en pleno 2008? ¡Ya fue!

Oquei, estoy de acuerdo con que la chairoalergia contra las empresotas que tenemos los de la UNAM puede alcanzar niveles verdaderamente ridículos, tan escandalosamente pendejos que de plano te hacen correr a comprarte un frascote de crema hidratante de Unilever y dos botellitas de Fanta Zero.

Pero no mamar, el universo está lleno de cosas que NO SON empresotas y "negocios". En efecto, ¿pa qué querría un chairo de Filos entrar a trabajar a Procter o a Sabritas? ¿El papel de un chairo bueno y pensante en la sociedad es completamente nulo? ¿Si no trabajas en un "edificio inteligente" (cuya inteligencia consiste en entorpecer tu camino hacia la maquinita de los dulces) de Santa Fe no tienes absolutamente nada que aportar a la sociedad?

Ni le mando un mail al Carlos Mota (motacarlos@aol.com) porque seguro ya le cayeron millones y ni los va a leer. Pero ái si ustedes gustan, díganle algo, o felicítenlo, juatever. Y si quieren usar sus blogs para opinar, ps ya van. Si no, que se armen los catorrazos izquierda-derecha-al-centro-pa'-adentro aquí en los comments.

***

Otra teoría: Carlos Mota estaba triste por su falta de popularidad, y escribó una sarta de mamadas que encendieran la mecha de los unameños (que ni somos rijosos) para saltar a la fama. ¡Bien por el plan!

***

También lean el señor post de Alejandro al respecto.

Etiquetas:

domingo, octubre 14, 2007

Chairos buenos que recitan poesía y chairos malos que recitan poesía

Nota preliminar 1: En este post hablo bien feo de unos güeyes, aunque luego me dé culpa y me dé pena, porque qué tal que los termino conociendo en una fiesta o algo así. Chale, pero es que de verdad no podía callarme.

Nota preliminar 2: Si les da hueva leer el post completo, pasen directamente al punto número dos, y no dejen de ver el video.


Ayer fui a la clausura del Festival de Poesía en Voz Alta 2007. Sí, sé que suena justamente al tipo de evento al que yo JAMÁS iría, pero por accidente terminé ahí hace unas semanas y amé lo que vi. Lo recomiendo ampliamente. Traen cosas chingonsísimas. Chairísimas-chingonsísimas. Vayan al del próximo año. Ya en su momento haré publicidad.

PERO. Ayer los organizadores metieron la pata y permitieron que se presentara la más asquerosa basura del mundo, lo más patético que he visto desde, no sé, algún cortometraje donde un güey se suicida la final. NADA que ver con otras cosas que se presentaron.

A continuación, lo mejor y lo peor del festival:

1. Unos chairos inteligentes y con propuestas chingonas, que logran que al público se le trepe el chairo (el objetivo último de todo chairo true metal chairo) y vuelva a creer en los ideales que ya todos conocemos, ésos que de tan choteados a veces se nos olvidan, a menos que unos güeyes como los Verbobala nos los recuerden.





(y no tienen trepado el video de su "pieza" más chingona, ni modo)

Vayan a su sitio, roquea.

2. Unos chairos cretinos, charlatanes y ultrapendejos, ese tipo de seres que succionan el presupuesto de la cultura gubernamental en detrimento de las propuestas buenas o cuando menos aceptables (quihubo con mi línea rimbombante y de panfleto a dos tintas). Un tarado que escribe y recita en mixteco ("No tengo un pelo de talento para escribir poesía, ¿cuál será la solución? ¡Ya sé! La escribiré en un idioma que absolutamente nadie conozca y así nadie se dará cuenta de que tengo menos capacidad literaria que Mariano Osorio, jijijijiji, soy un listillo."), otro tarado que lo secunda ("Ya me cansé de hacer jazz, creo que me estoy vendiendo al sistema con música que puede agradar a la gente, ¿qué haré? ¡Ya sé! Voy a hacer puro pinche ruido y secundaré a otro tarado que recite en una lengua que nadie conozca".), juntos en una puesta en escena que recuerda los más lamentables sketches de Chespirito ("¿Qué tal si, además de recitar poesía en mixteco y hacer puro pinche ruido, nos damos de porrazos, nos aventamos basura, y luego se la aventamos al público? ¡Será una obra de arte instantánea y recibiremos montones de apoyo gubernamental sin que nadie se dé cuenta de que somos un par de tarados!"). Puaj y recontra puaj. Mírenlos:


(Si les da hueva echárselo completo, vean el principio y pasen al 1:38. No dejen de notar que el talentoso músico está tocando literalmente con las patas. ¡Oh! ¡Es una propuesta tan contracultural, subversiva, original y "creativa"!)

No me acuerdo cómo se llaman y no me voy a detener a investigarlo. De por sí me siento mal cuando hablo tan mal de alguien públicamente... pero es que TENÍA que hacerlo. En fin, es sólo la humilde opinión de esta campesina bloguera ignorante.

Etiquetas: , , ,

sábado, mayo 07, 2005

Filósofo: la bebida oficial de los chairos

Como todavía temo que mis riñones estén llenos de piedras, sigo evitando las bebidas de colores brillantes y con edulcorantes artificiales. Es decir, el vodclight lo raciono al máximo. Por eso ayer mejor me compré un montón de latas de Filósofo, fabuloso producto tristemente destinado al fracaso por su inexistente publicidad y deficiente distribución (sólo lo conocen en los minisúpers "Extra").

Foto tomada del blog de Luis Ricardo.

Te lo venden como whisky soda enlatado. Y no es que sepa a rayos, pero dudo que alguien lo confunda con Black Label. Ay, pero eso a mí no me importa, lo mismo le entro con gusto.

Bien, pues anoche estaba yo bebiéndome mis Filósofos en una reunión de cuberos, donde todos hablaban de futbol americano, coches deportivos y cosas relacionadas con el tecdemonterrey. En una desas, de forma inexplicable, alguien hizo volar por los aires un vaso completito de guacardí blanco con cocacola, y todo su contenido se volcó sobre mí. Me convertí en una chorreante sopa con hedor a ron, y pegostiosa pegostiosa, efecto inevitable de la cocacola-normal-y-no-light.

¿Pero me enojé? Nah. Lo tomé con filosofía.

Lo que debería hacer ahora mismo es retomar la anécdota y grabar una serie de comerciales con la siguiente formulita:
Un chairo, diferenciado de todos por su look mugroso-vaporoso, bebe Filósofo mientras todos los demás chupan chelas y guacardís. De pronto, un fresa del mal le juega una sucia trastada, lo golpea accidentalmente, o lo somete a algún tipo de humillación. Pero el chairo no se emputa, no, lo toma con filosofía. ¡Oooohhh!

Entonces, iría con los de "Puppet y Kosako Internacional S.A. de C.V." a venderles la idea. Sí, como todos ustedes saben, (*sólo los inteligentes ven el traje del emperador*) el paradigma de lo cool
ha cambiado, lo de hoy es ser chairo, por eso Filósofo es una bebida con gran futuro entre los jJjjJjjjóvenes.

Y todo eso lo haría sólo por el caprichito de que mi bebida alcóholica enlatada favorita no desapareciera del mercado.

lunes, noviembre 15, 2004

Un poquito de tiempo libre

Después del tropel de tarea y presiones de la semana pasada, he tenido un poquito de tiempo libre.

Ayer me fui a la Cineteca pa' estar al día con la muestra. Me la pasé muy bien con los chinos voladores de colorcitos. En cambio, qué lamentable documental el de Digna, ¡no consigue, ni por un momento, que se te trepe el chairo!

Hoy aproveché pa' ir a comprar tinte rosa (mi cabello ya está muy aburrido) a metro Etiopía, y de ahí caminar hacia la Cineteca. En el camino, vi cosas muy chistosas, como un puesto de libros de segunda mano atendido POR UN POLICÍA, sí, un tira azul. Que además, era igualitito a Chucho Ochoa.

Ante esa escena, un chairo diría, con voz EN SERIO: "qué ironía, ¿eh? Ahora los CERDOS nos venden cultura, ¡JA!". Y entonces: ¡cataplún! Le cae un piano encima (al chairo... el tira sale vivo y sigue vendiendo libros).

viernes, agosto 01, 2008

Lo chairos en la radio-o-o-o-o

Desde que perdí los audífonos de mi celular (que trae la función de AM-FM, tan vetusto pero tan cumplidor él) no escucho radio. Pero ahorita Mario me dijo que en Reactor ya manejan lo que viene siendo el término "chairo" como neologismo chilango más o menos oficial.

¡Bien! Se va cumpliendo el objetivo declarado en este post. Gracias a todos los chairos que han hecho posible al chairo.

Etiquetas:

lunes, junio 11, 2007

Las damas no mascan chicle / "El chico guapísimo que atiende en el café"

Mi mamá es la persona más respetable del mundo, es más respetable que todos los blogueros respetables juntos. Pero ayer salió con la mamada de "¡Y tú mascando chicle! Las señoritas no mascan chicle en la calle". OooOOoOoOoOOoooOOoobviamente había un dejo de ironía en sus palabras, aunque en el fondo el mensaje era el mismo. "Se ve mal", asegún. ¿MAL? Le dije: no mamar, a nadie le importa si el prójimo masca chicle o no, todo mundo masca chicle en todas las situaciones, esa aversión tuya es cosa de la generación de tus padres que tú por burra dejaste que te contagiaran.

Pero ahora estoy muy confundida, porque al final mi mamá siempre termina teniendo la razón. Blogueros, ¿sus mamás también los chingan por mascar chicle? ¿Ustedes mismos creen que es de mala educación eso de mascar chicle? ¿Le pierden el respeto a una señorita que masca chicle en la calle?

Yo no sé nada. Sólo diré: vivan los Trident de relleno jugosito.

***

Cuando yo era joooooven, leía fervorosamente publicaciones como y 15 a 20. Ahora muero de ganas de colaborar en ellas, pero ese no es el punto. En esos tiempos yo soñaba con tener un noviecito e ir al parque con él para tomarnos de la mano y besarnos nuestras bocas y luego decirle "no estoy preparada" y preservar mi virginidad hasta nuevo aviso.

En aquellas revistas siempre hablaban de ligarse al "bombón de tu clase de biología" y a "ese chico guapísimo que atiende en el café". En aquellos tiempos no tuve éxito en ninguno de los rubros, básicamente porque: a) no había tal cosa como "bombón de mi clase de biología" (todos íbamos en un mismo salón, y el galán del grupo a mí ni me gustaba, yo quería con yasabenquién del que siempre estoy hablando en este blog y que ya linkearé porque luego sus amigos lo cabulean) y porque b) en la secu nadie tenía la costumbre de tomar café -ni social ni gastronómicamente-. Y también porque c) antes de los 21 no tuve gran pegue.

Pero ayer me di cuenta de que por culpa de mis lecturas pubertas no he superado esa etapa: el güey que me sirvió mis cafeses en Starbucks (sí, tomo café en Starbucks aunque sea como ácido sulfúrico para mi chairo interno, vean este post) estaba bien guapo y yo me puse nerviosita y tartamudeé y ya ni le dije que dudaba de que en verdad le hubiera echado leche light y no normal a mi latte porque blah y jijiji gracias ah sí se me olvidaba mi café qué chistoso jijiji bai. ¿El hombre de mi vida estará esperándome detrás del mostrador de una cafetería trasnacional y todo este tiempo he bloqueado ese antiguo conocimiento?

***

Servicio a la comunidad:

En la secu sí hubo un güey increíble que me hizo caso y con el que salía al parque y al cine y besábamos nuestras bocas. Ahora no sé qué fue de él y si lo guguleo no sale nada, o más bien salen demasiadas cosas imprecisas. ¿Alguien conoce a Arturo Torres Palacios, que estuvo en la Anexa en la generación 94-97, y en la Prepa 6 en la generación? Pst, denúncienlo.

Etiquetas: , , , ,

sábado, marzo 10, 2007

Plaqueta va a una fiesta coyoacanera

Y conoce a un chairo guapetón con el que hay perfecta empatía. Bien bonito.

Pero nada ni nadie es perfecto.

Yo: ¿Y tienes e-mail?

Él: Sí, pero nunca lo uso. Me chocan las computadoras. ¿Qué me dijiste que hacías en tus ratos libres?

Yo: Esteeeem... nada, flores de migajón.

...

Pero Plaqueta dice no importa no importa y además tengo que desenchufarme de la güé en algún momento. Y entonces.

Yo: Mañana toca una banda increíble, se llama El Pan Blanco, ¿no quieres ir?

Él: Suena bien, pero me tengo que ir a la playa a hacer investigación para blaaaaaah.

Chale.

Lo único bueno es que como no le gusta internet puedo escribir de él y nunca se va a enterar.

Chale.

Etiquetas:

viernes, noviembre 02, 2007

Aquí iba a hacer un post bien patético de cómo me sentí mierda la primera -única y última- vez que fui a Mazunte

Sí, nomás para seguir con la línea autodestructiva. Pero me estaba quedando bien feo y mejor lo borré. Entonces mejor, para inyectar un poco de optimismo a este pobrecito blog triste, recordaré los puntos positivos de aquel viaje:

-Mario y yo probamos la mota más potente del mundo. Yo no sentía la lengua y Mario creyó que nos habían dado otra cosa. ¿Qué cosa? Quién sabe, pero otra.

-En el monchis, Mario y yo nos comimos las galletas surtido rico que llevaba otra compañera de viaje, jijiji, pillos.

-En el monchis (todavía), pasó un chairo italiano vendiendo panes hechos con puros ingredientes orgánicos gooooei, y con sus santas manos gooooooei. Probamos lo que nos pareció el pan de chocolate más glorioso del cosmos.

Fin de las cosas buenas. Juro que no puedo recordar ninguna otra. Bueno, indirectamente obtuvimos esta magnífica anécdota de Mario, que valientemente se quedó más días por allá (yo me regresé al día siguiente).

Todas estas vueltas de post sólo porque me acordé de algo especialmente patético: el libro que me llevé a la playa era de Umberto Eco. O sea.

Odio lo playa.

Etiquetas: