Plaqueta y ya

Antes "Verde Plaqueta" (aunque todavía es verde); antes antes "Documentando mi pasado, pa' que haya constancia" (aunque todavía lo documento, y todavía es pa' que conste).

sábado, marzo 28, 2009

Reflexión amargosa sobre el método publicitario reguetonero

Digamos que tienes una tienda Extra. Que tu Extra es un fracaso porque ya hay demasiados Oxxos y similares en el barrio. Que el barrio es semichairo y sus habitantes prefieren ir a la tiendita de la esquina –que además de negocio familiar es también 24 horas– a comprar sus cigarros y sus litros de leche. Que ya estás perdiendo mucha lana y que empiezas a decir: por qué no mejor puse otra franquicia, una tintorería por ejemplo, que esa pa que veas sí hace falta en la cuadra.

Pero no te das por vencido, así que contratas a unos protopublicistos para que te "diseñen" una "estrategia". Y te dicen: Ya sé, vamos a hacer una "activación" de fin de semana: llevamos a dos edecarnes F-menos y ponemos unas BOCINOTAS y tocamos reguetón y pleyamos una grabación que diga "acérquese a su tiendaaaaa Extraaaaaaa que tiene grandes promociones acérqueseeeeee" y luego de nuevo el reguetón, y luego le vamos subiendo y subiendo y subiendo el volumen hasta que a los vecinos les explote la cabeza y decidan que jamás en su pinche vida, aunque su vida o su café o su peda dependa de ello, van a comprar algo en este Extra (NI SIQUIERA Filósofos, porque es la única tienda en que los venden).

En serio, ¿a quién se le ocurrió que el RUIDO y el REGUETÓN son armas publicitarias efectivas en un barrio que además de pretencioso es RUIDOSO él solito? ¡Un aplauso para los protopublicistos y su enorme sentido común!

Ya pusieron la canción del sapito, menos mal.

Etiquetas:

sábado, noviembre 01, 2008

Guácare y guácare

Algo malvado comí y ahora siento el sistema digestivo como una almeja pachiche con estertores de muerte. Tenía que pasarme HOY, precisamente HOY, que hay fiestas de disfraces y de no disfraces, como el cumpleaños de 5inister al que no podré ir y un pachangón de "vístete de tu caricatura favorita" en el que, a pesar de mis pelos horribles, yo quería intentar ser CANDY CANDY.



Para contribuir con mi pesadumbre estomacal, alguien me mandó una invitación de Facebook para unirme al grupo "A FAVOR DE LA PENA DE MUERTE A LOS SECUESTRADORES". Ay, sí, vamos a firmar, porque somos TAN millonarios y tenemos familiares TAN ricos, que OBVIAMENTE mañana nos secuestran. Además la justicia mexicana es TAN eficiente que segurito agarran a los que sí son y los someten a un proceso justo, y si no, ps qué importa, son unos prietos jodidos.

Brbrbrbrbbrbr.

Mejor vean el Obamito que hizo Hernández (que ya le acarreó los regaños de algunos chairos fundamentalistas, primero por leer a una persona tan asquerosamente frívola como yo, y segundo porque ps no mamar, todos los gringos son EXACTAMENTE iguales, comen hamburguesas y "no tienen cultura", y gane quien gane nos va a ir EXACTAMENTE igual, ¿que no?).

Ya me voy a guacarear.

(Aquí es donde las mujercitas susceptibles dicen "¡Aaaaaay guácalaaaaaaa! ¡Aaaaaaay ascoooooo!" y yo les digo: GbbBbBHhhrraaaallllrrrghHHhh.)

Etiquetas:

martes, agosto 05, 2008

Ya no me compré el iPhone

Afortunadamente ya estaba agotado (ps sí, a huevo), pero no fue en vano ir al centrodeatenciónaclientes porque les gritoneé de que por qué coños no habían reestablecido mi línea si ya había pagado mi cuenta por internet y que por qué coños no servía bien su sitio y que si creían que yo tenía su tiempo y que le dijeran a Slim que decía yo que chingara a su madre. En lo que esperaba que el empleado-de-Slim fuera a arreglar el desmadrito, me puse a husmear entre los papeles que tenía en su escritorio. Entonces vi la fotocopia del pasaporte de un hombre sumamente guapo, ayniñodios qué guapo era, y eso que era foto de pasaporte, y las fotos de pasaporte siempre te restan por lo menos un 30% de guapura, entonces en persona seguramente era más guapo que el guapo de la Gandhi. Y la fotocopia tenía ahí su teléfono anotado y hasta el equipo que había comprado. Pensé en copiar el número y llamarle y preguntarle que cómo le había salido su iPhone negro de 16 gigas y luego dejar que me invitara un café y se enamorara de mí, pero me abstuve.

Luego en la noche fui a Cinemex a recoger un pinchurriento premio que me gané, y no mamar, fue la ardidez máxima. Es que entré a un concurso de Sex and the City de "escribe tu historia más 'atrevida'" (¡bájale atrevimientos!) y zaz que le entro, porque los premios estaban chidos: un Mercedes pinchito y un viaje a Niuyorts para cuatro personas, y luego ya otras cosas más ñe como bolsos Swarovski (esa mamada qué) o ropa de Maringo (oficinismo extremo). Como es mi costumbre, usé la técnica de los prestanombres, tons metí una "historia atrevida" (¡ja!) firmada por mí, y dos bajo registro ajeno. La "mía" estaba bastante chafita, pero las que entraron a nombre de Falconi y de Sirako quedaron así de no mames padrísimas, y estaba yo segura de que ganarían, así de perdis, la bolsa de vidrios brillantes.

ERROR.

No conté con que el pinche concurso era SEXISTA y que todos los premios se los iban a dar a las viejas. ¡Y luego por qué soy misógina!

Total que sólo hubo premio para mí, de los más piores: la serie en devedé (que me pude haber comprado pirata en San Cosme), el libro (con una traducción que hace llorar al niño dios) y el disco (rayado, de verdad, salió malo). Llegué a la premiación y no pude ocultar mi suprema ardidez cuando entregaron los premios buenos. El viaje a Niuyor se lo llevó una mujer que traía los zapatos más feos que he visto en mi vida, así blancos de plastipiel con hebilla dddDdDddirooo, y un marido todavía más horrendo que los zapatos, y que luego luego se veía que iban a llegar directito a la estuatuadelalibertá y "ay qué fea está la ciudad, muy sucia" y al gráunciro a llorar como Delfín-hasta-el-fin y sale bai. El Mercedes pinchito se lo llevó una que se hizo rulos en el pelo para la ocasión, y que dijo "¡ay qué bonito cochecito!" cuando le dieron la llave (me dio repelús). Luego exclamó: "¡Pero cómo me lo voy a llevar ahora mismo! ¡No le avisé a mi tía! Es que lo voy a guardar en casa de mi tía, porque ella tiene SEGURIDAD y GUARURAS, ¡obvio!"

(paréntesis: ODIO la pinche muletilla "obvio", ¡prrrt!)

Yo no cabía en mi ardidez, no lograba disimularla. Ash, yo ya me hacía vendiendo el pinche coche y dando el enganche de una cuarto de azotea, o agarrando la peda en Niuyorts con Falconi, Sirako y Rodrigo (que además de prestanombres contribuyeron con las historias, bueno, de hecho las historias eran toditititas de Falconi porque él es un hombre de mundo con canitas de ejecutivo).

Pinches viejas.

Ya vendrán otros concursos, mientras seguiré trábeje y trábeje para pagar mi renta y mi tanque de gas, mjmjmjm.

Etiquetas: , , , ,

domingo, febrero 03, 2008

Lobotomía

Un amigo del Liceo Franco Mexicano intentó conseguir un descuento de estudiante para viajar en autobús. En su escuela tienen vacaciones a la menor provocación, así que esta semana se va a la playa. Todos los que hemos estado en escuelas no incorporadas a la reputísima SEP (blaaargh, sólo de imaginar su logo me dan ganas de guacarear copiosamente) sabemos que en los periodos vacacionales "diferentes" hay que llevar una carta que acredite que tienes asueto para que te hagan válido tu descuento. También todos sabemos que la carta puede no servir para una chingada, porque si en el mostrador te topas con un pendejo, entonces no te van a descontar ni un quinto. ¿Por qué? Porque no se les da la pinche gana. Igualito que con la visa gringa, pero con compatriotas jodidos.

Llegamos a la estación y fuimos con la chava de apariencia más amable. Y sí, le atinamos, la chava bien buena onda, todo chido, perfecto, ya mero te damos tu boleto chavo, nomás deja que el jefe me lo apruebe.

(dos minutos después)

No, ps que el jefe no lo aprobó. ¿Y por qué? Porque no. ¿Pero por queeeé? Porque no. ¿Dónde está el jefe? Allá.

Quiero dejar lo mejor de la anécdota para el final del post, así que me adelantaré cronológicamente en el relato: el pobre changuito denominado "jefe" nunca entendió que el Liceo Franco Mexicano NO era un centro de idiomas, sino una escuela normal, primariasecundariaprepa, y que la carta lo decía clarito y blah. Todo en vano: una tabla de melamina Ponderosa hubiera procesado mejor la información que ese güey. No hubo manera. El pequeño simio hizo que la empresa se ahorrara unos cuantos cientos de pesos, un aplauso para el animalito.

Pero ahora sí, la descripción del tipo. Era una maravilla. Un güey como de 1.40, con los ojos chiquitos, vacíos y muy separados, piel escamosa y expresión de enormísima inteligencia (casi tan grande como la de un chicharrón de harina). Algo más o menos así:



Pero lo mejor, lo increíble, lo insólito, lo que valió el mal rato, era que el güey, además de ser el hermano gemelo del pescado de acá arribita, tenía una cicatriz gigantesca en la frente, una abertura que gritaba: LOBOTOMÍA. Algo más o menos así:



Juar, ps sí. Nunca lograremos escapar de estos seres. ¿Qué nos queda? Bloguear sobre ellos. Pero ps si pasan por la central de Tasqueña, también llévenle su retrato, ¿no? Me quedó igualito.

Por cierto, me urge que los blogueros alcancemos la categoría de "poderosos periodistas" para que Estrella Blanca vaya de rodillas a pedirle perdón a mi amigo.

Etiquetas: , , ,

lunes, julio 09, 2007

Duda existencial que me pone de malas

¿Cuál es la maldita diferencia entre "cenar" y "merendar"? Personalmente, me choca "merendar", siento que es una actividad que se hace mientras ves una "comedia", justo antes de "despintarte" la cara, y que algunos señores acompañan con un "vino" (que puede ser tequila o ron), lo cual no es muy buena idea porque al día siguiente hay que "pararse" temprano.

Chale, pinche post elitista.

Etiquetas: