Plaqueta y ya

Antes "Verde Plaqueta" (aunque todavía es verde); antes antes "Documentando mi pasado, pa' que haya constancia" (aunque todavía lo documento, y todavía es pa' que conste).

lunes, abril 06, 2009

Morán / Hoy a las 19 hrs.

Leyendo este post del Volován recordé cuán culeros podemos ser en primaria-secundaria. Aunque nunca le pegué a nadie (a mí sí me agarraban a trancacitos vaciladores mis amiguis de la secu), sí hice cosas feas. Dos ejemplos como introducción:

1. Una vez, por ahí de tercero de primaria, acusé de manera completamente gratuita a un güei que me caía gordo de que no había hecho la tarea. O sea, ¿qué pedo conmigo? Si yo hubiera sido mi maestra, me habría castigado y puesto a hacer planas de "nadie te preguntó, pendeja"; pero como mi maestra era una garrapata malcogida, ps le puso cero a mi pobre compañerito. Me sentí TAN culpable y avergonzada que creo que ni pude dormir bien. Jamás lo volví a hacer.

2. Memo era un güei al que en la secu todo mundo se agarraba de bajada, porque era corpulento y medía como 1.90 y hablaba ronco como Xavier López (no como Chabelo), pero era el más inocentote e infantil. Una tarde-noche, en el taller de electricidad, salió el peine de que aún creía en los Reyes Magos y Santoclós. Uf. Burla inmediata. Y yo... me uní. Cruel y asquerosa y culera. Puaj y más puaj, mala mujer.

El primero fue un acto de ensayo-y-error: aunque mi mamá me había explicado que lo PEOR era ser un soplón de mierda, por pura imitación lo intenté. ERROR. La segunda fue una acción desesperada del tipo "por favor déjenme estar del lado bully-malvado, no se cabuleen tan gachamente de mí aunque sea torpe y no sepa jugar básquet y no sea de las que ya tienen chichis". ERROR.

Luego me compuse, pero debo confesar que tuve el el 2.5% de culpa en la siguiente historia:

Estudié en la Secundaria Anexa, una deplorable institución educativa cuyo nivel se refleja en la ortografía de los miembros de su grupo de Hi5. Aparte de deficiente y pseudolaica, era extremadamente pretenciosa, y te hacían creer que estabas en la mejor escuela del universo y que debías besarle los pies a los profes y venerar a la gatidirectora y obedecer a los prefectos aunque fueran unos ex presidiarios con el criterio de una suela de zapato resbalosa. Algunos alumnos se la tragaban completita, y consecuentemente despreciaban a los de las secundarias vecinas, instituciones igual de chafas pero con número en vez de nombre, y con alumnos igual de chafas pero con uniforme verde-genérico en vez de azul-de-hueva.

Pues ahí tienen que para segundo año un chavo de la Escuela Secundaria #46 logró colarse a la asquerosa Anexa. ERROR.

Su nombre era Morán. Era cachetón y no muy brillante, pero tenía iniciativa (¡error!). Era matadísimo y lamehuevos, y aun así no era mala persona, nomás como que no sabía aún qué pedo con el mundo. Pero los alumnos de la Anexa no estábamos para entrar en consideraciones de ese tipo, así que lo convertimos en la comidilla.

Se lo madreaban de todas las maneras posibles, bien ilustradas en el post de Volován (por cierto, faltó el TUBO, al menos en mi secundaria agarraban a los güeyes y les estampaban los güevos contra el asta bandera). Lo despreciábamos y nos burlábamos de él, "El Chícharo" (por aquello del uniforme verde, etc... qué pendejos). Tampoco los maestros lo querían, y de tener promedio de 10 pasó a la liga de los ochos. Se metió a la banda de guerra, y en un recreo, mientras él se comía solito su lonch, alguien agarró su trompeta y se puso a estrellarla contra la pared; cuando Morán regresó y la vio toda abollada, se puso a llorar.

SNIFF.

Después descubrimos que tampoco lo querían en su casa, que su peliteñida madre le pegaba y le hablaba feo y le escupía y. ¿Y nos tocamos el corazón por eso? Por supuesto que no.

Segundo año llegó a su fin, y salimos de vacaciones y ese verano yo seguí sufriendo el desamor del güei de este post y fui mucho al cine con los Nintendoenfermos y compré ropa con las Víboras Malditas y así. Una tarde estábamos baboseando en casa de Mario cuando sonó el teléfono. Era la mamá de Morán, llorando, porque su hijo había desaparecido.

Resulta que el último día de clases, después de la despedida y del órale nos vemos en agosto, Morán no llegó a su casa. Con mochila nada más se fue quién sabe a dónde, pero lejos de su pinche familia y de la apestosa secundaria en la que lo trataban como chancla. Y no se le veían intenciones de volver.

Gulp. Quizá sí nos habíamos pasado un poco de lanza.

El metro se tapizó de anuncios de "se busca a este niño", con una foto mal fotocopiada y "señas particulares" de lo más vagas. Obviamente era un método destinado al fracaso, por eso no nos dolió arrancar algunas y guardarlas de recuerdo.

Se conviertió en EL TEMA de plática. Regresamos a la escuela y no se hablaba de otra cosa: Morán perdido, qué habrá pasado, ¿estará ahora en Europa tocando su trompeta abollada en los trenes y viajando de a grapa? ¿Vivirá debajo de un puente en Azcapo? ¿Y si se murió? También nos arrepentimos de nuestros pecados, nos sentimos mal por haber sido tan animales, y juramos que, en caso de volverlo a ver, no lo tocaríamos ni con el pétalo de usa rosa.

Pasaron unas semanas, y justo cuando el tema se estaba olvidando, una mañana llegamos a la escuela y ahí estaba Morán de nuevo. El de simpre, nada más que mil veces más prieto, y con el pelo amarillo como de futbolista oxigenado. En la clase de deportes, cuando se puso su CHOR, lució sendos enormes (yaaa yaaaa, los anónimos puristas de la lengua, pueden estar tranquilos, no pasa nada, shu shu) piquetes de mosco tropical. Era como si se hubiera tomado unas vacaciones de varios meses en Acapulco.

Y de hecho eso ocurrió.

Nadie nunca supo los detalles, pero Morán se había largado a Acapulco sin decirle a nadie, y allá buscó una chamba de lanchero. Parece que se la pasó bien, porque regresó sonriente y tranquilo. Quizá su mamá aprendió a quererlo, o algo. Porque nosotros... nosotros no. Como dos semanas lo tratamos bien, pero después volvimos a las burlas y a los golpes. Puaj.

Luego Morán se fue a la vocacional mil ochomil, y no tengo idea de cómo le fue.

Fin.

***

Hoy a las 7 PM estaré "cotorreando" con Golfo y Cuadros en Reactor.

Etiquetas: , ,

79 Comments:

Publicar un comentario

<< Home